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SALUD

ENTENDIENDO LA INFERTILIDAD

El deseo de tener hijos es un deseo natural y básico, pero para muchas parejas el camino al embarazo no siempre es fácil o posible. De hecho, la infertilidad afecta a más de 7 millones de personas en nuestro país, o a una de cada ocho parejas, y afecta por igual tanto a hombres como a mujeres. Estas son algunas de las causas más comunes de infertilidad, y tratamientos disponibles.

 

¿CUÁLES SON LAS CAUSAS MÁS COMUNES DE INFERTILIDAD?

Trastornos de la ovulación

Los problemas con la ovulación son la causa más común de infertilidad en las mujeres. En algunos casos, la mujer nunca libera huevos, mientras que en otros, la mujer no libera los huevos a intervalos regulares. Hay muchos factores que juegan un papel en la regulación del ciclo menstrual. Cuando la intrincada comunicación entre el hipotálamo, la glándula pituitaria y los ovarios no funciona correctamente, la ovulación no se produce. Los trastornos ovulatorios pueden ser causados ​​por la mala salud del huevo, problemas con una o más de las glándulas endocrinas, nutrición deficiente, malas elecciones de estilo de vida, estrés, obesidad y bajo peso corporal.
Endometriosis

Aproximadamente, 1 de cada 10 niñas y mujeres en los Estados Unidos e ve afectada por la endometriosis. La endometriosis ocurre cuando las células del revestimiento endometrial del útero, que normalmente crecen en la preparación para la implantación de un embrión, se unen a otros lugares del cuerpo además del útero, incluidos los ovarios, las trompas de Falopio y la pared pélvica. La endometriosis afecta principalmente la fertilidad debido a un bloqueo causado por cicatrices y adherencias en las trompas de Falopio. Estas adherencias pueden evitar que el óvulo y el esperma se encuentren o eviten que el óvulo fertilizado se mueva por el tubo normalmente (lo que resulta en un embarazo ectópico). Aproximadamente del 35 al 50 por ciento de los casos de infertilidad en mujeres se deben a endometriosis.

Síndrome de ovario poliquístico (SOP o PCOS en inglés)

PCOS es un trastorno hormonal muy común en las mujeres, una de las principales causas de infertilidad y una de las enfermedades menos diagnosticadas en los Estados Unidos. Este desequilibrio hormonal puede causar irregularidades en el ciclo menstrual, quistes en los ovarios, crecimiento de vello no deseado, acné y afinamiento del cabello. La obesidad también es común en las mujeres con PCOS, por lo que el primer consejo que un médico suele dar a una mujer con PCOS que espera quedar embarazada, es perder peso y hacer otros cambios en su estilo de vida. Los síntomas de PCOS varían ampliamente de persona a persona, lo que hace que sea difícil de diagnosticar. Muchas mujeres no son diagnosticadas oficialmente con PCOS hasta que empiezan a luchar contra la infertilidad y buscan ayuda para quedar embarazadas.

Factor masculino

Si bien muchas personas suponen que la infertilidad afecta principalmente a las mujeres, alrededor del 50 por ciento de los casos de infertilidad son en parte factores masculinos, y el 40 por ciento son factores exclusivamente masculinos. El conteo de espermatozoides y la salud de los espermatozoides juegan un papel vital en la concepción. Durante un análisis de semen, el médico examinará el conteo de espermatozoides, la motilidad (movimiento de los espermatozoides) y la morfología (forma / formación de los espermatozoides). El bajo conteo de espermatozoides y la salud de éstos puede verse afectado por una o más de las siguientes razones: malas elecciones de estilo de vida como fumar, beber alcohol o una dieta deficiente. El estrés, la contaminación ambiental, la ropa apretada, el daño a los órganos reproductivos o las enfermedades (por ejemplo, el cáncer tratado con quimioterapia) también pueden afectar la cantidad y calidad de los espermatozoides.

Con el fin de determinar la causa de la infertilidad, las parejas deben consultar a un especialista en fertilidad para un estudio de fertilidad completo, que incluye una variedad de pruebas para evaluar los órganos reproductivos, los espermatozoides, la sangre y la orina.

 

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¿QUÉ TRATAMIENTOS DISPONIBLES HAY?

La buena noticia es que muchas parejas pueden lograr un embarazo saludable con el plan de tratamiento adecuado. El tratamiento para la infertilidad depende del individuo y se adaptará a sus necesidades.

Inducción de la ovulación

La inducción de la ovulación es uno de los tratamientos más comunes para muchas causas de infertilidad. Este proceso implica la estimulación de los ovarios de la mujer mediante el uso de medicamentos de inducción de la ovulación o medicamentos para la fertilidad.

Inseminación intrauterina (en inglés IUI)

La inseminación intrauterina (IUI) es la colocación de esperma lavado en el útero de la mujer cuando ella está ovulando. Durante este procedimiento, se pasa un catéter delgado a través del cuello uterino hacia el útero. IUI es especialmente útil cuando los espermatozoides han tenido dificultades para alcanzar los óvulos. Se utiliza con frecuencia para el tratamiento de problemas de factor masculino de leves a moderados, como una función deficiente de los espermatozoides, y se usa a menudo junto con la inducción de la ovulación.

Fertilización in vitro (IVF en inglés)

Durante la fertilización in vitro (IVF), los óvulos se extraen de los ovarios y luego se combinan en un laboratorio con esperma de la pareja o un donante. Si la fecundación es exitosa, el embrión o los embriones resultantes se transfieren al útero de la mujer.

Inyección intracitoplasmática de esperma (en inglés ICSI)

ICSI a menudo se agrega a un tratamiento de IVF para superar los problemas de fertilidad masculina o para ayudar al proceso de fertilización cuando puede ser un desafío. Durante la ICSI, se inyecta un único espermatozoide en un solo óvulo y el embrión resultante se transfiere al útero de la mujer. Esto puede ser efectivo incluso en casos de infertilidad severa del factor masculino con muy bajo conteo de espermatozoides o movilidad.

Donantes de huevos y embriones

Con la IVF, un óvulo donado por otra mujer se combina con el esperma de la pareja y se transfiere al útero de la mujer. Si se usa un embrión donado, la mujer tomará medicamentos para preparar su revestimiento uterino para el embarazo, antes de que el embrión o los embriones se transfieran al útero.

Si ha estado tratando de quedar embarazada durante un año y tiene menos de 35 años, o durante seis meses y tiene más de 35 años, o si ha tenido abortos espontáneos múltiples, dificultad para la ovulación, obstrucción de las trompas o infertilidad masculina, es hora de ver un especialista en fertilidad.

 

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Para más información acerca de problemas de infertilidad, puedes dirtigirte a Houston IVF. Fundado en 2001, Houston IVF combina atención personalizada y profesional con innovadoras técnicas de laboratorio, proporcionando la mayor factibilidad de embarazo. Dirigido por un equipo de Endocrinólogos Reproductivos Certificados por la Junta: Timothy Hickman, MD, Katherine McKnight, MD y James Nodler, MD, Houston IVF ha logrado tasas de éxito extraordinarias, ayudando a parejas a comenzar una familia. Entre las numerosas opciones de Houston para la atención de la fertilidad, Houston IVF está un paso adelande del resto, ya que ofrece equipos de diagnóstico y laboratorio de última generación en sus ubicaciones de Memorial City y Medical Center.

Houston IVF tiene personal bilingüe que habla español con fluidez. Los doctores McKnight y Nodler también hablan español.

• Memorial City – 929 Gessner Rd Suite 2300, Houston, TX 77024

• Medical Center – 7400 Fannin St Suite 910, Houston, TX 77054

SKIN CANCER – Prevention, Detection & Treatment

Skin cancer is the most common type of cancer and it is estimated that as many as 1 in 15 Americans will develop one of many skin cancers during their lifetime. There are multiple risks factors involved in the development of skin cancer, but in general, individuals with lighter skin tones, people with family history of skin cancer, and those that are immunocompromised (patients with inherited or acquired immunodeficiency’s, those receiving immunosuppressive medications for autoimmune disorders, prevention of transplant rejection or cytotoxic chemotherapies) are at higher risk of developing a skin cancer.

Nevertheless, the most important modifiable risk factor to prevent the development of skin cancer is sun protection. Ultraviolet light (both type A and B) induce mutagenic changes in the DNA of our skin cells that result in disorganized proliferation and expansion of mutated cells with increased resistance to cell death and invasive potential.

Generally speaking, skin cancer can be divided into 2 different categories: melanoma and non-melanoma skin cancers (squamous cell carcinoma, basal cell carcinoma). Melanoma is the abnormal proliferation of mutated melanocytes (cells that give pigment to the skin) and is thought to be an aggressive type of skin cancer.

History of intermittent sunburns, especially blistering sunburns, and tanning bed usage before age 18 have been directly linked to the development of melanoma. Hence, the importance of using broad spectrum (UVA and UVB) sun protection from early ages (6 months and older). Patients with large congenital moles, those with higher than average number of moles and with first-degree relatives with history of melanoma are also at increased risks of developing melanoma. Keep in mind that melanomas can also occur in sun covered areas (mouth, eye, anus and vagina) and have the capacity of invading into deeper tissues and disseminating to other parts of the body including lymph nodes and distant organs.

Squamous cell carcinomas of the skin are the second more aggressive type of skin cancer after melanoma. Squamous cells are the differentiated cells that form keratin and conform the multiple layers of the epidermis (superficial part of our skin). Risk factors for the development of squamous cell carcinomas include chronic sun exposure, infection with certain strains of human papilloma virus (HPV), and immunosuppression. In contrast to melanoma where a cancer precursor has not been clearly identified, there are pre-cancerous lesions called actinic keratosis (gritty scaly papules on sun exposed areas) that precede the development of squamous cell carcinomas. While less aggressive than melanoma, squamous cell carcinomas also have a metastatic potential.

Basal cell carcinomas are the least aggressive type of skin cancers and occur predominantly in sun exposed areas. They look like pink shiny papules with broken blood vessels and bleed easily. The nose and cheeks are common locations. If left untreated, basal cell carcinomas can erode into deeper tissues including bone but their capability of traveling to other organs or to cause death are limited.

How do I know if I have skin cancer?

The development of new or changing skin lesions in patients can be a sign of alert. The following characteristics can make a lesion more suspicious:
• Asymmetry (when half of the lesion is different from the other half)
• Borders (irregular borders or uncertainty of where the lesion
starts and ends)
• Color (multiple colors or uneven pigmentation)
• Diameter (6 mm or more)
• Evolution (a lesion that is new or changing, bleeds, itches or has become tender)

A full body skin exam including the scalp, face, trunk, extremities (toes and web spaces), external genitalia and perianal region performed by a trained dermatologist or equivalent is recommended. Early diagnosis is important to prevent further complications, therefore, reaching out to your primary care physician or consulting a dermatologist promptly is recommended.

How is skin cancer diagnosed?

Dermatologist are assisted by dermatoscopes or fancy magnifying lenses with polarized light that allow them to distinguish benign from concerning features in individual lesions. Nevertheless, obtaining a skin biopsy and pathology confirmation is the standard of care to make an accurate diagnosis and treatment plan. Newer and non-invasive forms of diagnosis like confocal microscopy or tape sampling to obtain DNA are currently under investigation but are not yet available.

How is skin cancer treated?

Once a diagnosis of skin cancer has been made and the type of lesion and level of invasion have been identified, there are multiple treatment options that we can offer to our patients. The standard of care is surgery, which allows the microscopic evaluation of the lateral and deep margins to confirm that the surrounding tissue is clear of cancer.

Thin melanomas (those that are limited to the superficial layer of skin or minimally invade it) are treated with surgery alone and do not require further investigation or treatment. Deep melanomas typically warrant a more extensive investigation including imaging studies and sentinel lymph node dissection and when metastatic they need to be treated with systemic medications.

Fortunately, over the past ten years, novel medications that specifically target mutated cells (Vemurafenib or BRAF inhibitors) or those that enhance the patient’s own immune system have saved thousands of lives. Pembrolizumab (PD-1 inhibitor) and Ipilumimab (CTLA-4 inhibitors) are cancer immunotherapy drugs that alone or in combination have been incredibly successful in treating metastatic melanoma (long term follow-up data is still needed).

Squamous cell carcinomas or basal cell carcinomas can successfully be treated by multiple modalities based on the depth of invasion and microscopic features. Pre-cancerous lesions (actinic keratosis) are typically treated with cryotherapy (liquid nitrogen spraying), light curettage, photodynamic therapy or with topical chemotherapy (5-fluorouracil). Early squamous cell carcinomas and thin basal cell carcinomas can potentially be treated with similar modalities. Deeper squamous cell carcinomas and basal cell carcinomas are treated with surgery alone. Micrographic skin cancer surgery (also known as Mohs surgery) is an intervention that allows real-time margin confirmation and tissue sparing in cosmetically sensitive areas like the face, genitals and distal extremities. This type of surgery has well defined criteria for use and your dermatologist will provide you with therapeutic options that best suit your condition. Tumors that cannot be operated because of the patient’s overall condition, size or location of tumor can be treated with radiation and/or intralesional injection of chemotherapy but these approaches are typically suboptimal.

 

For more information, you are welcome to contact doctor
Dr. Filiberto Cedeño Laurent
3030 S. Mason Rd, Katy, TX 77450
16926 Southwest Fwy, Sugar Land, TX 77479
832.900.0867
www.beautybecomesyou.com

What You Need to Know About Coronary Artery Disease

By Jon-Cecil Walkes, M.D..

The American Heart Association estimates that more than 16 million Americans suffer from coronary artery disease. It is the number one killer of both men and women in the U.S.

Coronary artery disease (CAD), or coronary heart disease, is a common term for the buildup of plaque in the heart’s arteries that could lead to heart attack. These fatty deposits may develop in childhood and continue to thicken and enlarge throughout life. Called atherosclerosis, this thickening narrows the arteries and can decrease or block the flow of blood to the heart. It is the most common cause of heart disease.

It is important to understand the causes and symptoms of CAD and to know that there are actions you can take to reduce your risk of a heart attack from the disease.

Coronary arteries supply blood to the heart muscle. Like all other tissues in the body, the heart muscle needs oxygen-rich blood to function, and oxygen-depleted blood must be carried away. The coronary arteries run along the outside of the heart and have small branches that supply blood to the heart muscle. Therefore, any coronary artery disorder or disease can reduce the flow of oxygen and nutrients to the heart and that may lead to a heart attack and possibly death.

The symptoms of coronary heart disease will depend on the severity of the disease—and they must be taken seriously. Some people with CAD have no symptoms, some have episodes of mild chest pain and some have more severe chest pain.

If too little oxygenated blood reaches the heart, a person will experience chest pain called angina. When the blood supply is completely cut off, the result is a heart attack, and the heart muscle begins to die.
So it is important to recognize symptoms of coronary artery disease that can include:

• Heaviness, tightness, pressure or pain in the chest
behind the breastbone.
• Pain spreading to the arms, shoulders, jaw,
neck or back.
• Shortness of breath.
• Weakness and fatigue.

Controlling risk factors is the key to preventing illness and death from CAD. There are several conditions and behaviors that increase the risk of CAD such as smoking, physical inactivity, obesity and having diabetes or hypertension. Family history of CAD is always a consideration and should be discussed with a physician. Additionally, being post-menopausal for women and being older than 45 for men are traditional risk factors.
There are several treatments that may be prescribed for CAD, including oral medications that can decrease blood clotting, reduce cholesterol levels and lower blood pressure. These medications, and changes in lifestyle and behavior, could help reduce risk and lessen the onset of chest pain. Other treatments include coronary artery stenting and coronary artery bypass surgery (CABG.) All of these treatment options may be used alone or together in the treatment of coronary artery disease.

Your risk of coronary artery disease can be minimized by controlling the risks factors that are within your control. Living a healthy lifestyle that incorporates proper nutrition, weight management and getting some physical activity can play a big role in avoiding or delaying the progression of CAD. Preventive measures instituted early are thought to have greater lifetime benefits.

Most importantly, call 9-1-1 for yourself or anyone who is experiencing symptoms of chest pain, shortness of breath, palpitations or fatigue. Do not delay. Calling 9-1-1 at the first signs of a heart attack could save a life because reducing time to medical treatment is the primary factor in surviving a heart attack.

So when was the last time you had a check-up with a physician? If it’s been awhile, take the time to make an appointment with your primary care physician to review your risk factors. If you need a physician, visit the Find the Right Provider tab at sjmctx.com or call 713-757-7575 for a complimentary physician referral.

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Dr. Jon-Cecil Walkes, M.D. is a board-certified cardiothoracic surgeon and medical director of Cardiothoracic and Vascular Surgery at St. Joseph Medical Center.

La importancia del descanso semanal

El descanso semanal es tan importante para la salud, como lo es el descanso diario, y es debido a esto que es obligatorio para los trabajadores de todo establecimiento comercial e industrial, cualquiera sea su naturaleza, tomar por lo menos un día de descanso a la semana.

Toda actividad laborar produce fatiga a cabo de un tiempo. Esta fatiga es la consecuencia de la carga física y mental que resulta del desgaste del organismo después de cualquier actividad, tanto de la parte física como la mental.
La necesidad del descanso

El descanso en el trabajo para reposar tras la fatiga consecuente a las tareas, es uno de los componentes de las condiciones de trabajo que nuestro Creador estableció para que la maquinaria viviente, nuestro cuerpo, pudiese trabajar eficientemente. De hecho, este mismo ritmo / biorritmo: actividad-descanso podemos notarlo en toda la naturaleza. Por ejemplo, las olas del mar suben, luego descansan; el corazón late (sístole), luego descansa (diástole), y así lo podemos ver en muchos otros ciclos rítmicos naturales. Así que el descanso está dentro del “conjunto de propiedades o condiciones” necesarias para el goce de una calidad de vida de trabajo a todos los niveles del ser: mental, física y espiritual.

Ahora bien ¿Existe alguna razón fisiológica por la que necesitamos reposar un día de cada siete? ¡Claro que sí! Existen lo que se llama ritmos endógenos, llamados así porque parecen depender de un reloj interno inherente al propio organismo, que funciona independientemente de la intensidad de la radiación solar exterior. El más notable de esos ritmos endógenos es el llamado ritmo “circaseptano”, porque se repite cada siete días.

¿Por qué cada siete días? Se ha descubierto que existen funciones orgánicas que oscilan con un ritmo semanal. El Dr. Franz Halberg, de la Universidad de Minnesota, científico conocido como el “padre de la cronobiología”, fué y el primero en acuñar el concepto del ritmo “circaseptano”, cuyos beneficios incluye, entre muchos otros, sobre la presión arterial y la división celular (mitosis). Se ha comprobado que la frecuencia de los accidentes cerebrovasculares, de las hemorragias cerebrales subaracnoideas y de las crisis coronarias, siguen ciclos de siete días.

De hecho, las divisiones celulares que ocurren cada siete días se toman en cuenta para optimizar la administración de medicamentos contra el cáncer, como la quimioterapia. Curiosamente, también se han observado estos ritmos endógenos de siete días, independientes de los factores ambientales, en otros seres vivos como los ratones, en algunos insectos, bacterias e incluso en algas verdes marinas del género Acetabularia. Los investigadores se preguntan cómo las algas microscópicas que forman parte del fitoplancton, saben medir las semanas, y aunque aún no se ha podido explicar, lo cierto es que ocurre. Los ciclos de reposo, tanto diarios como semanales, favorecen el desarrollo de las funciones superiores del ser humano, como la memoria, el aprendizaje, la creatividad y aún la sensibilidad espiritual. La llegada de la noche nos recuerda a todos que se acerca el tiempo del descanso diario. Pero no existe ningún fenómeno natural -al menos que podamos identificar- que nos alerte de que ha llegado el día de descanso semanal. Las ocupaciones y afanes de la vida parecieran silenciar el delicado reloj interno que todos los seres vivos llevamos dentro, haciéndonos ignorar así la necesidad de descansar un día de cada siete.

Y no tengo duda alguna de que es por eso que nuestro Creador nos insta en el cuarto mandamiento a que recordemos la necesidad del descanso semanal. “Acuérdate del sábado para santificarlo…” (ver Éxodo 20:8-11). Es como si nuestro Creador nos dijera: “Tu cuerpo, tu mente y tu espíritu necesitan reposar un día de cada siete. Yo te diseñé así. Por ello, Acuérdate del sábado…”.